Todo el mundo sabe que un traficante de drogas solo puede tener dos finales, la cárcel o una bala en la cabeza. Así son las cosas en este negocio, pero aveces hay otro final. Hace muchos años la gente empezó a pronunciar mi nombre con respeto, eso era lo que yo había buscado durante muchos años y, sin embargo, me di cuenta que todo era una mentira. En mi caso podeis pensar que mi suerte fue que aquella bala no me reventara el corazón, pero estais equivocados, mi suerte fue encontrar donde menos lo esperaba el amor verdadero, y eso cambió mi vida para siempre. Ahora el narcotraficante a muerto y vuelvo a ser Rafa otra vez, gracias a ella.domingo, 12 de diciembre de 2010
El verdadero amor.
Todo el mundo sabe que un traficante de drogas solo puede tener dos finales, la cárcel o una bala en la cabeza. Así son las cosas en este negocio, pero aveces hay otro final. Hace muchos años la gente empezó a pronunciar mi nombre con respeto, eso era lo que yo había buscado durante muchos años y, sin embargo, me di cuenta que todo era una mentira. En mi caso podeis pensar que mi suerte fue que aquella bala no me reventara el corazón, pero estais equivocados, mi suerte fue encontrar donde menos lo esperaba el amor verdadero, y eso cambió mi vida para siempre. Ahora el narcotraficante a muerto y vuelvo a ser Rafa otra vez, gracias a ella.
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