martes, 28 de diciembre de 2010

No siento dolor, tampoco rabia.

No siento dolor, tampoco rabia, ni odio, ni resentimiento. Es curioso porque esos tres sentimientos me han acompañado desde que era un niño, engendrados por las palizas de mi padre, la indiferencia de mi madre. Borré de mi interior cualquier rastro de humanidad, me convertí en una fiera, perseguí con ansia el poder y recorrí de su mano un camino de muerte y sufrimiento. Los hombres me temían, las mujeres se metían entre las sábanas de mi cama.
Poder, riqueza, fama. Conseguí todo lo que siempre había deseado y, sin embargo, me sentía muerto. Sí, estaba muerto. Y para darme cuenta basto solo una mirada, una mirada que giró mi vida 180º. Ella me miró de una forma diferente, vio que dentro de la fiera todavía quedaba un poquito de humanidad. Ella me trajo de nuevo a la vida, me dio el cariño que siempre había necesitado, fue mi razón para sobrevivir, para dejarlo todo atrás y querer empezar de nuevo.
Me arrepiento de muchas cosas, pero no cambiaría por nada del mundo un último amanecer al lado de ella. Si este es el precio que debo de pagar por haberla querido, no hay nada en toda mi vida que me haya salido más barato.
No siento dolor, solo quiero quedarme así, para siempre, en sus brazos.

lunes, 13 de diciembre de 2010

¿Cuántas veces hemos querido borrar un momento?

Un día, una hora, e incluso un año.
Momentos que nos hemos arrepentido de haber vivido.
Pero piensa un minuto de verdad si quieres borrar todo aquello que te ha hecho aprender.
Errores, que, sin ellos, no seriamos nada aqui.
Ahora, en esos días, en esos minutos, en ese año, habrá algún momento que no quieras borrar, un momento que nunca olvidarás, que al recordarlo se te ilumine la cara, que te saque esa sonrisa en los momentos que nada ni nadie puede hacerlo.
Ahora sí, dime, ¿vale la pena borrar esos momentos?.



domingo, 12 de diciembre de 2010

Vas a cerrar los ojos y vas a imaginar que estoy ahí, a tu lado y cuando los abras te prometo que lo estaré.
¿Cuántas veces habremos creído que se podía hacer realidad nuestro sueño?
En verdad, no tenemos tiempo suficiente para poder contar todas esas veces, pero la realidad, es que, soñar es la única forma de vida que tenemos.
Porque, si te pones a pensarlo, ¿qué sería de nosotros si no soñáramos, si no tuvieramos esperanzas, si no esperáramos que nos ocurriera algo maravilloso?
Y si un día te pones a pensar en todo lo que has soñado, lo que has querido o lo que has intentado hasta sangrar, ese día te das cuenta de que todo lo que hoy tienes, o mejor, todo lo que eres, es gracias a eso.
Por lo tanto, persigue tu sueño y no te rindas nunca, eso es lo que te llevará a la cima.

El verdadero amor.

Todo el mundo sabe que un traficante de drogas solo puede tener dos finales, la cárcel o una bala en la cabeza. Así son las cosas en este negocio, pero aveces hay otro final. Hace muchos años la gente empezó a pronunciar mi nombre con respeto, eso era lo que yo había buscado durante muchos años y, sin embargo, me di cuenta que todo era una mentira. En mi caso podeis pensar que mi suerte fue que aquella bala no me reventara el corazón, pero estais equivocados, mi suerte fue encontrar donde menos lo esperaba el amor verdadero, y eso cambió mi vida para siempre. Ahora el narcotraficante a muerto y vuelvo a ser Rafa otra vez, gracias a ella.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

A veces no vemos porque no queremos..

Soñamos, bailamos, cantamos, reimos, lloramos...
Hay veces que una mirada nos hace llegar hasta las estrellas, una simple sonrisa nos hace sentir como princesas. El único problema es que cuando te das la vuelta ves a aquella chica  y descubres que todo aquello que te ha hecho soñar no era para tí.



martes, 7 de diciembre de 2010

DESTINO

Ya no sé si es una obsesión, una pesadilla, una ilusión o que, sólo sé que mire donde mire, vaya donde vaya , o haga lo que haga siempre apareces tú.
A veces pienso que la distancia sería lo mejor, pero me doy cuenta de que sería una tontería si ni me hace falta verte, escucharte para saber que estás ahí que ya no hay nada que hacer, que todo pasó..
¿ nos equivocamos?  De eso no hay duda, pero  volveria a cometer el mismo error mil  veces más si con eso pudiera volver a tenerte en mis brazos, tocar tus manos, saber que eres para mí...
Al fin conseguí entender que si las cosas ocurrieron así fue,porque así debia de ser. Sólo espero que el destino tenga algo mejor para nosotros.