Un día te despiertas y te das cuenta de que las cosas han cambiado, de que ya nada es como antes, de que has perdido todo, de que no te queda nada y es ahí cuando te das cuenta de que lo único que puedes hacer ya es pensar que vendrán tiempos mejores, que los amigos si no son de verdad son pasajeros y que sólo aquellos que te demuestren que estarán a tu lado en cualquier situación, los que nunca se rendirán, los que harán lo posible por levantarte cuando te hayas caído, los que por encima de todo confían en ti, son los que valen la pena y estarán siempre, si no, estás perdiendo el tiempo. A todos alguna vez nos ha pasado que nos ilusionamos con algo que en realidad no lleva a ningún sitio.

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