No me importa andar sola, es más, me gusta.
Si tengo que coger el próximo tren que pase por la estación más cercana, lo cojo sin nostalgia alguna. Yo ya no necesito de tu compañía ni de tu aprecio, en verdad, prefiero no verte pasar por mi calle. Respiro igual de bien si te pones a un centímetro de mi cara que si ni la miras. Es más sencillo vivir sin tí, me ahorro problemas. Me encanta levantarme por las mañanas y saber que no estás al lado, me digo a mi misma: "Menos mal". Es estupendo mirarte y no sentir nada, indiferencia.
